Gaza y falcaceado

La jarcia firme de este barco vikingo, aquella que sustenta el palo y que parte de las argollas que se soldaron a la pletina que se coloco en el mástil, estará formada por dos estayes longitudinales y dos obenques laterales. Esta jarcia se unirá a las argollas con gazas trenzadas así que primero realizamos una prueba en un trozo de cabo. Para hacer los trenzados necesitamos un punzón hueco. Este se fabrica a partir de tubo de cobre y se le añade un mango de madera.














En los estayes también trenzaremos la punta opuesta a la gaza, el extremo ó chicote, así que explicaremos brevemente el proceso. En nuestro caso utilizamos una cuerda de fibra natural compuesta de cuatro cordones colchados hacia la derecha. Contamos desde la punta cuatro vueltas de cordón y atamos una vuelta con hilo. Después descolchamos los cuatro cordones hasta el atado anterior. Se pone cinta en las puntas para evitar que se deshilachen.
Para rematar la punta pasamos cada cordón por debajo del anterior de manera que al apretar queden sujetos entre si. Es el mismo proceso que se sigue para cerrar una caja de cartón.














Cogemos un cordón cualquiera y lo pasamos por debajo en sentido contrario al colchado. Se pasa el siguiente cordón por debajo del próximo cordón del cabo en el mismo sentido al anterior. Repetimos el mismo proceso con los otros dos cordones hasta completar la primera vuelta. Después se tira de cada cordón individualmente para apretar el trenzado.
Este proceso se repite hasta completar un mínimo de tres vueltas.














Tras cortar el sobrante de los cordones se protege con un falcaceado. El falcaceado se utiliza para evitar que se deshilachen los chicotes de los cabos. Con el trenzado el falcaceado no es necesario. Aquí se realiza para practicar y lograr un mayor efecto decorativo
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Raca

La raca o racamento es la pieza que en forma de anillo sujeta la verga al palo, de forma que pueda subir y bajar libremente. Afortunadamente se ha localizado una rama con la adecuada forma para tal misión.














Con el hacha se descorteza y escuadra ligeramente. Luego con cepillo se redondea por su parte exterior. En la parte interior se emplea una escofina.
Tras afinar con lija la pieza se prueba en el mástil. La raca, interiormente, tiene que tener al menos dos centímetros mas de largo que el diámetro del mástil, ya que a la verga se atará la ostaga (cabo o driza que se emplea para izar la vela).














La unión de la raca a la verga se hace con cuerda. Así que taladramos un par de agujeros cerca de sus extremos. Ya tenemos todo preparado para izar la vela.

Relinga

La relinga es el cabo que se cose alrededor de la vela para reforzarla. Para calcular la cuerda necesaria atamos el inicio del rollo a un ollao y...














la estiramos a lo largo de todo el perímetro de la vela. Cortamos la cuerda cuarenta centímetros mas largo de lo necesario.
Se ha cortado mas larga para poder realizar un ayuste o empalme.














El primer lado se nos da bastante bien pero al dar la vuelta para introducir las puntas del otro extremo la cosa se complica.
Tras varios intentos finalmente acertamos a realizar el ayuste correctamente. Para finalizar el proceso de confección de la vela se cose con una puntada simple cada paso de la cuerda al perímetro de la vela.

Ollaos

Los ollaos son los ojales por los que se pasan los cabos que fijan o mantienen en posición la vela. Pueden ser metálicos pero nosotros los vamos a realizar en cuerda. Primero se preparan unos pequeños estrobos de apenas dos centímetros de diámetro.














Luego se hace un pequeño agujero a la vela en el lugar que ocupará el ollao.
Con aguja enebrada de hilo encerado se dan pequeñas puntadas a lo largo de todo su contorno, teniendo la precaución que no se deforme el estrobo por apretar en exceso el hilo.














Este es el resultado final en el ollao de un puño de escota.
Mas tarde se aplica una puntada simple a lo largo de toda la vela.

Vela

La vela que vamos a confeccionar es del tipo genéticamente denominado cuadrada o redonda, aunque paradojicamente su forma sea rectangular, y con una superficie cercana a los seis metros cuadrados. La anchura que tiene la vela en el grátil, la parte superior, a la que va unida la verga, es de algo mas de tres metros. Nuestro lienzo de algodón tiene una anchura de solo uno con seis metros por lo que tendremos que unir dos piezas.














Con hilo encerado cosemos a mano por ambas caras la costura central que une los dos paños de tela. Aquí se aprecia como quedan las puntadas.














Tras escuadrar la vela cortamos el sobrante. Después se hace un doblez a lo largo de todo el perímetro de la vela para reforzar el borde de la misma. Este dobladillo de refuerzo ó vaina se mantiene de momento en posición con alfileres.
Para reforzar la vela, y que a su vez tenga un aspecto mas tradicional, vamos a coser seis tiras de refuerzo espaciadas proporcionalmente en sentido vertical. Al coser la vela a mano hay que dejar el dobladillo a la izquierda y se introduce la aguja desde la derecha, con pequeñas puntadas cada medio centímetro.














Esta es una labor que requiere mucha paciencia. Se tarda mas de dos horas en coser una tira. Tras coser las tiras y el perímetro colocamos unos refuerzos en los puños de escota. La confección total de la vela se ha prolongado durante todo el invierno. Prácticamente tres meses.

Timón

Los vikingos, como todos los pueblos de la antiguedad hasta la invención del timón de codaste, empleaban el denominado timón lateral o de costado. Ellos lo colocaban a estribor. Como siempre lo primero es preparar unas buenas plantillas.














La pala del timón se realiza en madera de pino. Aquí se contempla una vez acabada. La cara inferior es plana y aumenta en grosor desde la pala a la zona de la empuñadura.

La caña del timón, que tiene forma curva, se realiza con madera de fresno. Se fija a la pala por medio de caja y espiga, con una cuña para mantenerlo en posición.















En la zona de fijación del timón, el forro tiene un gran ángulo sobre la vertical. Para conseguir que la posición del timón se aproxime mas a la vertical se añade un taco de madera redondo al costado. En la parte interior se coloca también un trozo de madera que se adapta contra el forro y el refuerzo de popa. Este conjunto soportará los esfuerzos que impone la pala del timón sobre el costado .

La fijación del timón se consigue por medio de una cuerda. La cuerda se introduce desde el exterior y en su extremo tiene un nudo del tipo cabeza de turco. Con una broca de diámetro algo superior al cabo, realizamos un agujero pasante a la pala y los refuerzos.















Se pasa la cuerda por los agujeros de la cuaderna maciza que refuerza la popa y se ata. Para apretar un poco mas el timón al costado se colocará posteriormente una cuña.